EDUARDO CONDE QUISPE

TEMA : "LIMPU, LOS HOMBRES VOLANTES DE LOS ANDES"



Eduardo Conde Quispe


Originario de la localidad aymara de Tiwanaku – Bolivia, Eduardo radica en Paris-Francia desde ya mas de diez años, en sus lienzos, recrea el mito de los hombres alados andinos de ayer y hoy.

Entre estos personajes encontramos a Condorillapa, que hace alusión al sincretismo mítico entre el señor
de los aires y el rayo. El Angelchasqui, donde la imagen angelical se funde con el legendario mensajero
andino denominado en el periodo incaico "chasqui" ó el warangel, donde se conjugan el angel y el cetro,
símbolo de poder indígena.

Las alas con los colores del arco iris evocan el resurgimiento y el viaje extraordinario de la cosmovisión andina que queda aún en la memoria de los habitantes del Altiplano boliviano. El ropaje lujosamente adornado con hilos de color oro, plata y piedras preciosas simbolizan los astros; el sol, la luna y las estrellas.

Ciertos lienzos son inspirados de los mitos y leyendas orales del Altiplano y las otras de las actuales danzas populares como "La morenada", evocación de los esclavos negros traídos desde Africa,
" La diablada", la danza de los diablos supay
ó los reyes morenos.

una alegoría de los reyes españoles del siglo XVI, que llevan símbolos précolombinos y contemporaneos producto de una evolución y adaptabilidad al modernismo.
Así, jaguares, dragones, serpientes, astros, aves míticas nos transportan a los orígines simbólicos milenarios
del hombre del nuevo mundo.

Eduardo agrega diciendo que las aves forman tipos de organización perfecta y acorde en el medio en que habitan, ellas son; pescadoras, cazadoras, constructoras, frujívoras, carnivoras y migradoras.

Ellas poseen su propio lenguaje de cantos y la magnificiencia de sus colores.
Ellas advierten los cambios del clima los cuales fueron signos claves para el conocimiento
de los habitantes andino-amazónicos desde tiempos remotos.

Las aves representaban la sobrevivencia misma de los hombres que las veneraron
como símbolo mensajero del más allá.

El mito y el culto de los hombres alados en los andes del Perú y de Bolivia se remonta a tiempos muy remotos. Los “sitios arqeológicos” nos muestran la diestra creatividad y representación de los hombres volantes personajes que se pueden apreciar en la puerta del Sol en Tiwanaku, los magestuosos mantos tejidos de los Paracas las orejeras incrustadas de piedras preciosas de los Mochicas o los diseños de las pistas de Nazca.

Los aymaras de Bolivia, hoy continuan reconociendo al cóndor, "Kuntur Mallku" como símbolo mayor de sus antepasados y en diferentes ocasiones aparecen bailando cubiertos de grandes alas
haciendo resonar sus campanillas.
Ademas de ello adoptaron imágenes de angeles europeos que fueron incorporados en su universo ritual.
Así en una danza llamada "chatripuli", los danzantes se transforman en angeles,
llevando faldas, chaquetas y ornamentos alados.

Las sociedades andinas han guardado un legado milenario con las aves. Ellas son sus mensajeros ancestrales y para mejor inter-relacionarse con las aves, se visten con sus plumajes para asi llegar a comunicarse con el mundo del más allá.